El manejo de cuencas y áreas protegidas, se realiza bajo el modelo de gobernanza compartida, donde existe participación comunitaria y cooperación de otros actores locales, nacionales e internacionales, gubernamentales y no gubernamentales, implementando las siguientes actividades:
Organización y fortalecimiento a nivel comunitario y de microcuencas, para mejorar la gestión hídrica y procesos de conservación.
Formación comunitaria en educación y sensibilización ambiental
Elaboración, y/o actualización y seguimiento de planes de manejo a nivel de microcuencas y áreas protegidas.
Implementación de sistemas de planificación hidrográfica (Plataforma Agua de Honduras y Terra-i) en los territorios de influencia.
Realización de guardería forestal con participación comunitaria.
Monitoreo biológico utilizando la plataforma SMART en áreas protegidas en territorios de influencia.
Investigación integral de flora y fauna, con participación comunitaria.
Procesos de incidencia política en temática ambiental a nivel local y nacional.
Compra de tierras para conservación de agua, biodiversidad y suelo, en áreas protegidas en el corredor biológico entre ambas reservas de biosfera.
Restauración de la biodiversidad y sistemas hídricos en tierras compradas (reforestación pasiva / reforestación – activa), entre otras.
Impulsamos un modelo de gobernanza compartida bajo un enfoque territorial de microcuencas en el corredor biológico entre ambas reservas de biosfera, el cual es gestionado y liderado por AESMO, estructuras organizativas comunitarias, municipalidades y otros actores con presencia en los territorios; además de contar con el apoyo de la cooperación solidaria internacional para la conservacion.
Las organizaciones comunitarias, con el acompañamiento de AESMO, identifican tierras con prioridad para conservacion del agua y biodiversidad en áreas protegidas del corredor biológico, estableciendo procesos de negociación para su compra; luego gestionan aportes financieros a nivel comunitario, municipal, regional e internacional para la adquisición de esas propiedades. Los títulos de propiedad de estas tierras son registrados a nombre de las organizaciones hondureñas aportantes, (juntas administradoras de agua comunitarias, patronatos comunales, municipalidades, AESMO, y otros), donde se establece que el fin único de estas tierras es su conservación a perpetuidad.
AESMO, comunidades y demás actores locales, asumen la responsabilidad de conservar y proteger las tierras compradas bajo un enfoque de conectividad biológica, mediante programas de restauración, protección y conservacion permanente; resultando de estas acciones, impactos positivos en cuanto a mayor disponibilidad del agua para las comunidades rurales y urbanas, además de contribuir a la conservación de la biodiversidad existente en el corredor biológico entre ambas reservas de biosfera.